... Previously on Salida de Emergencia:
M: ¡Oh! ¡No comprendo el tiempo! ¡Soy muy limitado!
(...)
M: ¡Mira, un reloj con calendario!... ¡Aléjate de mi Satanás!
(...)
M: He encontrado una buena excusa para enumerar las cosas que estuve haciendo todo este tiempo. ¡Bien por mi!
- En tres años de ausencia tuve tres trabajos formales distintos y dos informales. Ninguno era mi vocación.
- Crucé la cordillera de los andes 2 veces y otras dos llegué hasta la mitad.
- Pisé la mitad del mundo en el paralelo 0° y pude repartir un pedo en los dos hemisferios a la vez.
- Volé en avión por primera vez y por segunda y por tercera y por decimonovena y por noventaiseisava.
- Estuve solo en otro país y extrañé a mamá.
- Aprendí palabras en catalán, en portugués, en indonesio, en japonés, en francés, en rumano y hasta en español. Ninguna me ayudó a conseguir novia.
- Me enamoré y me desenamoré, me enamoré y me desenamoré, me enamoré y me desenamoré, me… bueno, se entiende.
- Probé recetas autóctonas de distintas culturas. Luego cagué fuego.
- Fui a por lo menos 20 recitales. Ninguno de ellos es de Arjona. Al menos uno lo esperaba por muchos años con ansias.
- Formé parte de una orquesta y toqué de invitado con una banda. En cada una de las actuaciones me perdí y tuve que improvisar. Si, se notó, pero la amistad es sorda. Me retiré antes de poner a prueba que tan sorda.
- Me compré mi primer Smartphone. Clavé el visto. Actualicé Android sin saber qué significa eso. Y entregué mi alma sin saberlo por no leer y aceptar mil acuerdos de privacidad y permisos para bajarme las aplicaciones que quería.
- Compré mi primer auto y no lo lavo. Pero limpio las cacas de paloma que caen en las manijas.
- Me mudé solo. No, mentira, todo el resto de mi familia se mudó y me dejaron solo con el perro.
- Conocí la estatua de Cristo más grande del mundo. Está en Bolivia (¡en tu cara Río de Janeiro!). Me saqué una selfie y ahora soy mejor persona.
- Estuve en el edificio más alto de Sudamérica pero no subí hasta arriba porque no encontré la puerta.
- Participé de un rodeo americano, saludé cowboys y les grité: ¡aguanten los gauchos! Cowboy maricón. ¡Usá botas de hombre! Después corrí.
- Crucé el atlántico por primera vez, y por segunda y por tercera. En las tres me quedé dormido y no vi nada.
- Conocí la obra maestra de Gaudí. No la terminó. Después dicen que yo no soy constante. Él se dedicaba a eso y prefirió morirse a terminarlo.
- Entré a la cancha del Barça y no conocí a Messi. Pero me saqué una foto con su gigantografía. Y toqué una réplica de su botín de oro a pesar de que decía “no tocar”.
- Comí pescado de río a la parrilla por primera vez. Se me atascó una espina en la garganta por primera vez. Escupí a un gerente sin querer por primera vez.
- Descargué el ‘preguntados’ al celular y solo le ganaba a algunos pocos. Después descubrí que los otros buscaban las respuestas en google muy rápido.
- Jugué Candy Crush y no lo terminé porque soy malísimo.
- Participé de cientos de partidos de fútbol. En todos le pegué a alguien (sin querer), en casi todos me hicieron un caño y en ninguno pateé bien de zurda.
(continuará...)
(si, hay mas, mucho mas...)


