... Anteriormente, en otros capítulos de Tiempo de volver:
(...)
Si ya los leíste, sabés que pasa. Si no los leíste, andá a leerlos.
- Conocí el amor de mi vida y no me animé a pedirle el teléfono.
- Volví a conocer el amor de mi vida pero iba por la vereda de en frente.
- Insulté al que dijo que el tren pasa una sola vez.
- Estuve en las principales capitales de Sudamérica. Tengo una remera de 'I love [inserte nombre de ciudad aquí]' de cada una y la uso dentro del pantalón.
- Dejé de entender lo que significan 'distancia' y 'frontera'. Pero empecé a entender las palabras 'extrañar', 'límite de descubierto' y 'saldo de VISA insuficiente'.
- Me anoté en una beca y la gané. No la cobré porque todavía no me recibí.
- Firmé una petición para que se realice el plebiscito por la independencia catalana. Ahora me siento con derecho a usar boina y barba.
- Hice pan casero decenas de veces. Ninguna convidé.
Pausa.
Rebobinemos.
No me recibí. Cuando me preguntan ¿por qué?, respondo: no tuve tiempo. Tiempo. Claramente, si leemos toda la lista anterior, es evidente que no es problema de tiempos sino de prioridades. Escribir apesta. Pido sinceras disculpas a todos aquellos a los cuales durante estos años les mentí descarada e inconscientemente.
Continuamos.
- Aprendí sobre mecánica. Mi profesora de inglés tenía razón cuando decía que la ingeniería consistía en ajustar tornillos.
- Dormí en una suite presidencial. No, no fue trabajando de acompañante.
- Entré con alpargatas a un casino. Nadie se atrevió a echarme.
- Estuve en la catedral Neogótica mas grande de Sudamérica. Está rodeada de la mayor cantidad de indigentes en Sudamérica.
- Perdoné a los que usan riñonera.
- Acepté mi pérdida de pelo. Devolvé mi dinero Veterini.
- Me bañé en el mediterráneo. Sigo sin entender la canción de Serrat.
- Estuve por primera vez en una gran nevada. Hacer angelitos en el piso no es tan fácil ni feliz como muestran en las películas.
- Recorrí parte de la ruta 66 de EEUU escuchando a Pappo. Envidien.
- Sufrí por primera vez un terremoto.
- Estuve en una ciudad con un volcán en erupción.
- Me compré un charango en Bolivia. No lo toco porque me da pena el quirquincho que dio su vida para convertirse en música.
- Subí hasta la cima de 5 montañas. En ninguna tuve señal de celular. Si algún día se pierden, no busquen un punto alto para comunicarse, el cine miente.
- Perseguí el final de un arco iris. Después decidí dejar las drogas.
- Fui tío por primera vez.
- Intercambié todos los futuros buenos remates de mis post por 5 habichuelas mágicas.
Una psicóloga me interrumpe mientras escribo. Aparentemente, incluir con igual importancia en una lista de hitos, tanto que 'hice pan', como que viajé al fin del mundo y que fui tío, indica que tengo algunos desordenes mentales que curar, ¡que novedad!. Me voy a terapia, quizás otro día les cuente como me fue.




