viernes, 5 de febrero de 2010

Niño Cadete ( IV )

Casi finalizando una etapa me doy cuenta de que tengo mucho por aprender aún, y creo que llevaría toda una vida, quizás dos, comprender a los turistas. Así mismo, hay cosas que se aprenden lo suficientemente rápido por lo increíblemente repetitivas y he aquí que descubrí una nueva cualidad a tener en cuenta.

La DISCIPLINA: Seguir al pie de la letra las siguientes "máximas del buen cadete" puede salvarles el trabajo y la cordura. Un consejo, por mucho que cueste absténganse de las respuestas ideales y apéguense a las estrictas.

Máxima 1: Absolutamente todos los días los pasajeros al salir del ascensor preguntaran: ¿Como está el clima?

Respuesta ideal: Caballero, aunque usted me vea día tras día vestido de camisa y corbata posando al costado del plasma del lobby, estoy muy lejos de ser el chico del clima. Mañana podría usted dejar a un lado su petulante postura veraniega y mover su barriga sedentaria y sobrehinchada hacia la puerta del hotel y fijarse por si solo si el clima esta o no apto para todo un día de playa que yo NO voy a disfrutar por tener que cargar sus mochilas, reposeras, palitas, moldecitos y sombrillas.

Respuesta adecuada: [Muy sonriente] No he salido, pero parece estar agradable. ¡Que disfrute su día!

Máxima 2: Cuando se avisten en el lobby pasajeros sin nada que hacer por más de 30 segundos, hay que esconderse. Las consecuencias de no hacerlo: Siempre te van a preguntar como llegar a ese lugar del cual solo se saben el parecido de la mitad del nombre.

Respuesta ideal: Señora, aunque mi rostro tenga un aspecto rectangular, me digan botones y parezca lo suficientemente “táctil” y entretenido, entre mis miles de funciones, ninguna es la de ser GPS. Podría simplemente tomarse un taxi y decirle a la persona a la cual realmente le interesa saber a donde se dirige usted lo mismo que me va a preguntar a mi y ambos ahorraríamos tiempo y oxigeno.

Respuesta adecuada: Dígame, ¿que es el lugar al cual quiere ir?, un restaurante, una casa de ropa, un sex shop... [Una vez averiguado esto se procede a nombrar todos los locales del rubro que se conozca hasta que el pasajero diga: ¡¡Si Si Si eseeeeee!!].



(Continuará...)

viernes, 29 de enero de 2010

Niño Cadete ( III )

El hotel dispone de una cochera en la cual los vehículos entran de una manera verdaderamente ajustada. Cada coche queda con los vidrios bajos y su respectiva llave en el torpedo del mismo. Es una manera muy práctica y rápida de manejarse en la misma. La cochera es un lugar exclusivo de los cadetes, los autos en su interior son manejados únicamente por ellos debido a que no son sencillas las maniobras requeridas para un correcto orden de los vehículos y un óptimo aprovechamiento del espacio. Así mismo, siempre que algún pasajero requiera retirar algo de su vehículo debe ser acompañado por un cadete por una simple cuestión de seguridad. Recientemente sufrí un episodio en el que descubrí una nueva cualidad necesaria que va de la mano de la anterior descripta. 

La TEMPLANZA: mantener la cordura y la postura es de vital importancia para conservar el trabajo. Un consejo, cuando algún pasajero les pida de buscar algo de su vehículo en la cochera, finjan descompostura incontinente y entreguen la llave de la misma a otro cadete para que lo acompañe, las consecuencias pueden ser similares a la siguiente: 

Pasajero: - ¡Uh! ¡Entran justito justito los coches eh! – 
Cadete: - Si, la verdad que si, pero ya es algo natural para nosotros. Ahí esta su coche, esta abierto. – 
Pasajero: - ¿abierto? pero, ¿siempre queda así? 
Cadete: - Si señor – 
Pasajero: - ¿y no le cierran los vidrios? 
Cadete: - No señor. – 
Pasajero: - ¿y la llave queda ahí? - 
Cadete: - Si, por eso queda con los vidrios abiertos. – 
Pasajero: - ¿Y no lo cierran nunca? – 
Cadete: - No, señor. La mayoría de los vehículos se cierran solos y la llave nos puede quedar adentro. – 
Pasajero: - Ahh claro. Entonces el mío también queda abierto. - 
Cadete: - Mientras este en esta cochera si señor. – 
Pasajero: - Entiendo, pero, ¿y no entra nadie? - 
Cadete: - No señor, la reja esta siempre cerrada y solo los cadetes tenemos llave. - 
Pasajero: - Ah, entonces pueden quedar abiertos los coches sin peligro. - 
Cadete: - Es lo que trato de explicarle señor. – 
Pasajero: - Ya saque las cosas. - 
Cadete: - Señor, me esta cerrando los vidrios – 
Pasajero: - Pero es mi coche y quiero cerrarlos. – 
Cadete: - ¿Usted estuvo en la conversación de recién? - 
Pasajero: - Ah cierto, los vidrios abiertos por si el coche se cierra solo. – 
Cadete: - Si, por favor. - 
Pasajero: - Bueno, entonces lo dejamos así. - 
(luego de subir los dos pisos en silencio) 
Pasajero: - Ahh, si dejas la llave adentro del coche por las dudas no le subas el vidrio, porque mi coche traba las puertas automáticamente. – 

jueves, 21 de enero de 2010

Niño Cadete ( II )

Cada habitación posee su propia caja fuerte. Su apertura se realiza mediante una cerradura electrónica activada por un código que el Pasajero programa, pero para casos especiales existe una llave única que mecánicamente abre la caja. Estas llaves se guardan a su vez en otra pequeña y aleatoria caja de seguridad apostada junto a otras 36 cajas de seguridad cuya apertura se realiza mediante DOS llaves que deben girarse simultáneamente. Una de las llaves, se guarda en una nueva caja de seguridad y la otra junto con las demás llaves del hotel. Por lo que ven, la apertura de cajas por casos especiales no es sencilla. Y he de aquí que descubrí una nueva cualidad indispensable para ser Cadete.

La PACIENCIA: Si su vocación es la de ser Cadete, sepan que necesitaran mucha, realmente mucha. Un consejo, si quien les pide que le abran la caja fuerte no recuerda si quiera en que hotel está, o grita: -¡No hay nadie! – cuando uno golpea a su puerta, o simplemente pregunta si podés amablemente pedirle al pálido joven de la tunica negra y guadaña en mano que se retire de la habitación, no guarden la llave de la caja de inmediato, las consecuencias pueden ser similares a la siguiente:

En el lobby del Hotel, suena el telefono de recepción, el recepcionista atiende, abre su cajón, saca un manojo de llaves y se dirige al cadete:

Recepcionista: - ¿Podés subir a abrir la caja fuerte de la 306, por favor?
Cadete: Si, por supuesto.
Relator: Luego de realizar el complejo proceso de alcanzar la llave que abre la caja fuerte de la 306, el cadete sube en el ascensor hasta el piso 3, llega a la habitación y toca timbre.
Pasajera: -¿Quien es?-
Cadete: - Cadete señora, vengo a abrir su caja de seguridad.
Relator: Luego de abrir la caja, explica el funcionamiento electrónico.
Cadete: - ¿Entendió Señora? ¿Quiere probar antes de que me retire? –
Pasajera: -No, no, no, retirate, yo puedo-
Relator: El cadete se retira, baja a planta baja, realiza el proceso inverso para guardar la llave de la caja y se dirige a devolver el primer manojo de llaves al recepcionista.
Recepcionista: - Llamo la señora de la 306, que se le trabó la caja, ¿podés subir? –
Relator: Nuevamente el proceso explicado antes. El Cadete entra otra vez en la habitación, ya no con la misma expresión sonriente que antes.
Cadete: [Amablemente] - ¿Que pasó señora? –
Pasajera: -No se, yo hice lo que me dijiste pero ahora no la puedo abrir –
Relator: Luego de destrabar por segunda vez la caja.
Cadete: - Grabe ahora su clave señora, yo espero acá por las dudas.-
Pasajera: - Ya esta.-
Relator: El cadete comprueba que la caja funciona correctamente y se retira a guardar nuevamente la llave de esa caja de seguridad. Se acerca al recepcionista para devolver las llaves.
Recepcionista: -Llamó la señora de la 306, dice que se olvidó la clave. ¿podés subir? –
Relator: Desde 4 metros de distancia podían dilucidarse las venas del cuello del Cadete. Nuevamente realiza todo lo anterior. Entra una vez mas en la habitación.
Cadete: - Señora, le recomiendo que anote su clave en algún lado para no olvidarla, o en su defecto que abandone su intento de adaptarse a la modernidad y guarde sus objetos de valor debajo del colchón.-
Pasajera: - ¿Objetos de valor? ¡Ah! ¿Para eso es la caja esta?, no la necesito entonces, ¡si no traje nada para poner ahí!.