domingo, 19 de diciembre de 2010

Dudas navideñas

     Siempre que se acercan las fiestas de fin de año, llegan a mi como ballenas al plancton estas dudas históricas y temporales irresolubles hasta el momento.
     Este año decidí utilizar la popularidad inconmensurable de este bello blog, para hacer extensiva mi duda y quizás así, de una vez y para siempre, satisfacer esta necesidad de conocimiento.
     La historia mundial esta determinantemente marcada por el inicio de la era cristiana. Los años se enumeran según si fueron Antes de Cristo (A.C.) o Después de Cristo (D.C.).
    Ahora, mi duda es... Si Jesús nació un 25 de diciembre, ¿¿Porqué año nuevo es 5 días después??, Los sucesos sucedidos entre que nació y es año nuevo ¿Son en el año 0 E.C. (Entre Cristo)?.
     
Por estas cosas nunca me gustó historia.


El problema es que no solo surge esa duda.

Remontémonos algunos días atrás, precisamente al día 8 de diciembre, que aunque muchos crean que es feriado para armar el arbolito y comprar desesperadamente adornos nuevos, es el día de conmemoración de la inmaculada concepción (Cuando el arcangel Gabriel va a María y le dice: -Che, Mery, dice Dios que estas embarazada-). Prestando un poco de atención, los números vuelven a ser turbios (¿Acaso la historia la escribió el INDEC?). Si María queda embarazada un 8 de diciembre, ¿¿Como puede dar a luz 17 días después??... o en caso de que la equivocación sea mía, y sean acontecimientos de años distintos, ¿¿Tuvo a Jesús 12 meses en la panza??.
Yo estoy particularmente confundido. Y por suerte, existen estos medios por los cuales puedo también confundirlos a ustedes.


PD: por las dudas que alguien resuelva mis otras dos preguntas demasiado rápido, pregunto, ¿¿Porqué hay una estrella fugaz en la punta del árbol de navidad??... ¡¡Una estrella!! ¡¡Enganchada de un pequeño pinito!!... que increíble... y hay gente que se preocupa del cambio climático... Cambio climático es que Papa Noel tenga que venir abrigado hasta con gorrito y terrible traje algodonado en pleno verano a Mar del Plata.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Lluvia cae

Descubrí que me estaba mojando. Simple, directo, común, ¿natural?.
No.
     Cuando llueve y se esta lejos de casa, suceden muchos indicativos que poco tienen que ver con sentirse mojado y mucho tienen que ver con el agua que cae en incontrolables cantidades desde el cielo.
     Empezando por el hecho de que nunca vas para esa zona, pero ¡Oh casualidad!, ahí estas, en la esquina mas inundable de la ciudad, calculando mentalmente que tanto impulso se le tiene que dar al salto para no caer en el agua. Con el común resultado de haber creído que se tenía un estado físico perdido hace años y la consecuente introducción de nuestro pie dentro del caudal turbio de agua junto al cordón, mientras felizmente se ve pasar mas allá, a un vivo que notó que tres pasos mas a la derecha el salto debía ser mucho mas corto.
     Pero no todo es tan terrible, al menos es una zona de negocios con sus toldos y marquesinas que siempre nos hacen de reparo, ¿no?. Si, de reparo para los que llevan paragüas. Aquí se bifurca el camino:
         1.- Nos corremos voluntariamente hacia donde llueve con mucho odio e ira en nuestro interior.
         2.- Seguimos caminando, esperando que quien lleva el paragüas, note que si se mueve no se moja y a la vez evita introducir las puntas de su detenedor de agua en nuestros ojos.
     Para sorpresa de muchos, el agua intensifica la ingenuidad (si como todos saben, tengo un doctorado en ingenuidad, lo se casi todo sobre ella). Para quienes se han realmente mojado durante una lluvia, siempre llega el momento "M" (Es como el día D, pero menos popular), es EL momento. Simples segundos, milésimas, el punto en el cual la frustración llegó al máximo permitido, los insultos no satisfacen y los calzones empezaron a paspar. Una nueva esquina llena de agua y automáticamente se razona: MAS mojado no puedo estar, ya fue...



En homenaje al queridísimo Leslie Nielsen

sábado, 20 de noviembre de 2010

Ideas

     Cada tanto, increíblemente cae como un rayo una idea desde el cielo a mi cabeza. Así de simple, así de magnífico, una idea.
     El problema con las ideas es que, así como muchas otras cosas en nuestra vida, son fugaces. Si no las inmortalizamos de algún modo, desaparecen para ya no volver, dejando un legado de frustración y vacío.
    Yo ya aprendí, idea que llega a mi mente, idea que queda plasmada de alguna manera para ya no perderla.
    Caminando por la vida marplatense, zona céntrica, una idea cae de lleno en el marote. Mis ojos se abren de repente, una idea fenomenal, de esas que no se encuentran en google. Mi primer reacción: saco el celular para anotarlo, Menú => Aplicaciones => Nueva Nota... Batería agotada, Good Bye!.
   ¡Me exalto!, la idea se iba a escapar, necesitaba algo para anotar y no tenía una cartera donde posiblemente había un papel y una birome, no. Mi neurona mejor amiga me dijo: -¡Entra a ese bar donde parece reinar la camaradería!-. Mi rostro volvió a sonreír satisfecho. Un bar muy acogedor, pequeño, decoración en madera, aspecto de club de barrio con su barra con banquetas redondas, un barman avanzado en edad con delantal, mesas contra la pared donde viejos de bigotes y boinas descansaban sentados, en fin, yo quería mi papel, mi birome y mi idea.

M: -Señor barman, ¿sería usted tan amable de prestarme una birome?-
Sr. B: - Como no sos cliente no te puedo prestar ni el baño, ni birome.-
M: - Pero no quiero tomar nada, solo quiero hacer una pequeña anotación.-
Sr. B: - Cliente, te presto birome, No Cliente, no hay birome.-
M: [Se mufa]-Esta bien, me da un agua mineral por favor.-
Sr. B: - ¿Con gas o sin gas?-
M: - Con gas -
Sr. B: -Con gas no tengo-
M: - Que sea sin gas entonces-
(El barman apoya una botella con agua sobre la barra, la destapa, sirve un poco en un vaso y coloca ambos junto a Marquitos)
M: - Ahora que soy cliente, ¿ podría usted prestarme una birome? -
Sr. B: -Como no, sirvase-
M: - ¿ Tendría un papel para prestarme? -
Sr. B: -No tengo papeles para prestar.-
M: -Una servilleta al menos, algo-
Sr. B: -Como no estas comiendo nada, no puedo darte servilletas, sería desperdiciarlas.-
M: -Pero no la quiero para limpiarme, quiero escribir algo-
Sr. B: - Cliente que come, te presto servilleta, Cliente No come, no hay servilleta.-
(El boludeadometro de Marquitos había llegado a su tope, pero la importancia de plasmar la idea era mucho mayor que su orgullo)
M: - ¡Ahhh! Amaneció vivarachón el día de hoy. Esta bien, quiero un tostado de jamón y queso-
Sr B: - ¿Con que pan? -
M: -Miga-
Sr. B: -Ya no me queda-
M: -Francés, entonces.-
Sr. B: -Ya no me queda-
M: - ¿Y si ambos nos ahorramos todo esto y me dice directamente que panes le quedan?-
Sr. B: - Tengo miñoncitos tandilenses de antes de ayer.-
M: - ¿Se suponía que yo iba a seguir arriesgando nombres de panes hasta que acierte ese específico?, hágalo con ese pan por favor-
(unos cuantos minutos después, mientras Marquitos concentrado retenía su idea en la mente, el Señor Barman se acerca con un muy pintoresco tostado en un plato de losa blanco y lo coloca junto a él)
M: -He aquí el cliente comiendo, ¿podría ahora por favor, prestarme una servilleta?-
(El señor barman entrega en mano una de esas servilletas cuadradas de café de barrio blancas con una linea azul antes del borde.)
(A toda velocidad Marquitos escribe lo poco de idea que quedaba en su cabeza y lo mas abreviado posible para que entre en el pequeño espacio que tenía. Al terminar, ya relajado y sin importarle lo que tuvo que pasar para lograrlo...)
M: -¿Podría decirme cuanto es así me retiro de una vez?
Sr. B: - $9 del agua mineral y $14 del tostado, son $23-
M: -¡¡$23!! ... [para sus adentros] $23 esta idea... mas vale que lo valga... ¡una idea!... $23 una idea...-
(mientras Marquitos buscaba su billetera para abonar)
Sr. B: -¿Termino usted ya de escribir?-
M: -Si, muchas gracias por la birome, aunque bien cara me salió.-
(Mientras tanto el Señor Barman tomaba de la barra la birome y la servilleta que contenía la idea)
M: -La servilleta dejela, gracias-
Sr. B: -Disculpe, pero la servilleta es mía, usted me pidió prestada tanto la birome como la servilleta. Yo le presté, ahora se va, usted me lo regresa, el funcionamiento es simple.-

Como dijo Quino alguna vez en su tira de Mafalda:
"Es horrible tener que pegarle a alguien que tiene razón"