viernes, 15 de enero de 2010

Niño Cadete ( I )

Recientemente he sumado una nueva experiencia laboral a mi Curriculum Vitae, me han contratado de Cadete en un Hotel 4 estrellas de la ciudad. Para el que no sabe, básicamente un cadete es el que estaciona y saca los vehículos de la cochera, lleva los bolsos de los pasajeros a las habitaciones, te sirve de banquito, te carga a upa y te limpia los mocos. A pesar de que aparentemente no sea un trabajo en el cual se requieran habilidades extraordinarias, el tiempo me ha dicho que algunas cualidades son básicas e indispensables.

La ORIENTACIÓN: esta fue la cualidad mas inesperada pero necesaria. Un consejo, no dejen que los pasajeros se orienten entre si, las consecuencias pueden ser similares a la siguiente:

En el lobby del hotel, un pasajero se acerca a otro y comienzan a conversar, el cadete por supuesto siempre atento en las cercanías por cualquier necesidad que pueda surgir:

(...)

Pasajero 1: - ¡Ah! y ¿usted sabe como llegar al restaurante “Aquí cobramos según su rostro”?- 

Pasajero 2: - ¡Si, por supuesto!, le conviene ir sin vehículo. Desde la puerta del hotel, haga 3 cuadras hacia el lado de la avenida Colón, doble a la izquierda y hace dos cuadras mas. Luego, nuevamente a la izquierda y hace 2 cuadras y media, va a ver un lavadero con 3 timbres, toque el del medio dos veces y siga caminando unas dos cuadras, debería de haber una farmacia, si no la hay era porque es una cuadra mas, ahí doble a la derecha... – 

(Mientras el Pasajero 2 seguía con sus indicaciones, el cadete atento a la expresión perpleja del Pasajero 1 se introduce respetuosamente en la conversación)

Cadete: - (dirigiéndose al Pasajero 2) Disculpe que lo interrumpa caballero. (dirigiendose al Pasajero 1) Es en esta esquina caballero.-  

Pasajero 2: Si ahí, yo ya estaba llegando. 


Ser cadete no es una tarea fácil y mucho menos aburrida. Es aventurarse en lo desconocido. Es luchar contra la fuerza mas impredecible y ocurrente, el turista.

lunes, 11 de enero de 2010

Anónimo

Quién me conoce sabe lo muy curioso que soy. Y quien no me conoce disfruta averiguándolo. Si hay algo que me inquieta desde que comencé con este blog son los comentarios anónimos. Es raro lo se, muchos se preguntan a si mismos: - ¡Oh, mi mismo!, ¿Cuál es la diferencia para este sujeto entre leer la palabra Anónimo y leer un nombre que no sabe a quien le pertenece?.-

Al no saber la respuesta a esa pregunta decidí comenzar a investigar.

Comencé por averiguar el significado y la Real Academia Española dijo:
anónimo: Dicho de una obra, un escrito o un comentario en el blog simplementemarquitos.com: Que no lleva el nombre del autor.
El significado no me decía nada, por lo que continué por el origen de la palabra.


Anónimo viene de:

A- (denotación de negación, como en las palabras: Asexuado (sin sexo o virgen), Acromático (sin cromo), Ateo (sin te), Amorfo (que no come), Amarillo (sin marillo)).
-NÓNI- (sueñito, fiaquita, ganas de dormir abrazando un pequeño panda de peluche).
-MO (Muchas-Ojeras).

=> Sin Dormir hay Muchas Ojeras.

El origen de la palabra tampoco me decía mucho por si solo. Solo me quedaba analizar un aspecto. La fonética.

Era la parte más fácil de analizar, anónimo suena de manera similar que: anomalía, ánima, mimo, ánimo, homónimo, nosocomio, entre otros. Y su acentuación es más pronunciada en el principio-medio de la palabra, por lo cual la relación saltaba a la vista tal canguro hijo sobre la bolsa de su madre: Los anónimos son mimos homónimos con anomalías en el ánimo cuyo fin es el nosocomio por creerse ánimas.

Ahora si, todo era claro. Las conclusiones concretadas eran dignas de una próxima nominación al Nobel de la física. La iluminación de sabiduría libero mi mente y alegro a mi perro. La diferencia entre una firma anónima y un nombre sin dueño había estado ante mis ojos siempre. ¡Era tan obvia! ¡Tan evidente! Que ya no tiene sentido que lo diga.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Cuestión de valentía

Casi terminando el año viví un día que podría decirse revelador. Siempre supe presentarles la importancia de saber aprovechar las oportunidades y esta vez lo viví en carne propia.

Salí esta mañana a una entrevista laboral sin ser conciente del gran esfuerzo que me exigiría la vida, sin siquiera percatar que estaba a punto de pasar por pruebas que requerían de verdadero valor.

A pocas cuadras de mi casa, me dispongo a cruzar la calle pero el brillo de una imponente Honda Dax junto con dos casi perfectas rubias montándola me inhibe. La pequeña moto se detiene en la esquina. Paso junto a ellas retraído mientras la conductora se quita su casco liberando su extensa cabellera seguramente lavada con Pantene Pro-V liso y sedoso... pero cinco pasos delante pienso: no puedo dejar pasar la oportunidad. Me vuelvo y lleno de valor le digo: ¡que hermosura! ¿Que modelo es? ¿La compraste en Mar del Plata? Porque hace tiempo busco una, pero las Honda son caras.
Pasada la corta conversación seguí caminando con la frente en alto sorprendido de mi maravillosa demostración de valentía.


Nuevamente un suceso inesperado se presenta ante mí. A unos 4,345 metros un sujeto de pequeña estatura se encuentra resistiendo a lo que parece ser un asalto. Veo movimientos bruscos tanto del asaltante como del asaltado. Me estremezco. Mis sentidos se agudizan y por un momento pienso en escapar tan rápido como puedo. Pero un segundo de sensatez me dice que no puedo dejar la situación como si no la hubiese visto. Estoy ahí. Tengo que actuar. En tres largas zancadas llegué hasta el lugar y al grito de: ¡Tranquilo que yo te lo sostengo!. Tomé por detrás sus brazos, mientras el asaltante lo golpeaba y le sacaba sus pertenencias. De chico siempre me enseñaron que debía ayudar a los que menos tienen, nunca había sabido como.

El día me demostraba que había aprendido la lección, había aprendido a aprovechar las oportunidades, a reaccionar con valentía cuando se lo requiere.

Al llegar a mi destino me informan a la entrada que la entrevista consistía en explicar porque consideraba tener el valor para trabajar en ese lugar. Hice memoria y descubrí casi emocionado que vivir en Argentina es tener valor. Y pasé a detallar:
*) Valor tuve cuando me lo cruce a Maradona y le dije: ¡Hey vos! si, si, vos, el petizo gordito. ¿Sabes? Yo NO la tengo adentro. (con cara de superioridad)
*) Quién me niega que no tuve valor cuando aposté a que Banfield salía campeón al principio del campeonato. (No tiene nada que ver con que no tengo idea de futbol y las apuestas pagaban mucho más por Banfield)
*) ¡¡Valor!! Siii tengo valor al salir a la calle sabiendo que Ricky Fort y Zulma Lobato andan sueltos por la ciudad de Mar del Plata.
*) Tengo valor por soportar que ya no este con nosotros Mercedes Sosa.
*) Si yo no soy valiente por haber salido a la calle sin barbijo y usar alcohol en gel solo cuando mamá me retaba... entonces nadie lo es.
*) Como no voy a ser valiente! Si resistí cada fin de semana los resúmenes de la televisión con sus: ¡los odio a toodooos! Y ¿que te pasa clariinn?¿estas nervioso?
*) ¡¡¡Tener valor es publicar lo que estoy escribiendo en internet y encima avisar a los conocidos que lo estoy publicando!!!

En fin, el trabajo lo obtuve, el año que viene voy a estar en la segunda temporada de “Valientes”. Voy a ser el cuarto hermano de Gonzalo Heredia, Luciano Castro y Mariano Martinez. ¡Si soy igual!.